Durante la primera mitad, los checos hicieron sufrir por momentos a la afición mexicana con un par de llegadas peligrosas. Sin embargo, la defensa del Tri respondió con solidez y ambos equipos se marcharon al descanso sin pena ni gloria.
La historia cambió por completo tras el descanso. México buscaba una victoria que le permitiera cerrar invicto la fase de grupos por primera vez en una Copa del Mundo, mientras que República Checa necesitaba sumar para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.
Al minuto 54 llegó el primer golpe mexicano. Luis Romo protagonizó una gran jugada individual, dejando atrás a varios rivales antes de asistir a Mateo Chávez. En su debut mundialista, el joven mexicano aceleró rumbo al arco checo y definió con categoría para abrir el marcador y desatar la euforia en las tribunas.
Apenas seis minutos más tarde, Julián Quiñones amplió la ventaja. Tras una jugada iniciada por Jorge Sánchez y un rebote dentro del área, el delantero aprovechó la oportunidad para enviar el balón al fondo de las redes y colocar el 2-0.
Con el partido prácticamente encaminado, Javier Aguirre decidió regalarle a la afición uno de los momentos más emotivos de la noche. Guillermo Ochoa ingresó al terreno de juego para disputar el último encuentro de su carrera profesional. El histórico guardameta mexicano recibió una ovación ensordecedora en el que fue su hogar durante siete años: el Coloso de Santa Úrsula.
Con una selección checa visiblemente desgastada y afectada por las condiciones de altura de la Ciudad de México, todo parecía indicar que el encuentro terminaría con la ventaja de dos goles. Sin embargo, todavía faltaba una última emoción.
Ya en tiempo de compensación, al minuto 93, Álvaro Fidalgo apareció para sellar la goleada. El asturiano nacionalizado mexicano aprovechó una oportunidad dentro del área para marcar el 3-0 definitivo y dedicó la anotación a su abuelo, un gesto que no pasó desapercibido.
Tras una actuación convincente y una noche cargada de emociones, México consigue por primera vez terminar invicto la fase de grupos de una Copa del Mundo. Ahora, el Tri espera conocer a su próximo rival, al que enfrentará el martes 30 de junio, nuevamente en el Estadio Ciudad de México y a la misma hora.





